Terapia Familiar
Terapia de familia
Las familias cambian, crecen, se transforman. Hay momentos en los que todo parece fluir con naturalidad, y otros en los que las cosas se enredan, las conversaciones se tensan o el entendimiento se vuelve difícil. A veces el cariño está, pero cuesta expresarlo; otras, parece que cada uno habla un idioma distinto.
En una familia pueden convivir muchas emociones: amor, frustración, culpa, cansancio, deseo de cercanía o necesidad de espacio. Y todas tienen su lugar. Con el tiempo, los roles cambian, las generaciones se cruzan y los ritmos se desajustan. Lo que antes funcionaba puede dejar de hacerlo, y lo que parecía un pequeño malentendido se convierte en distancia o silencio.
La terapia familiar es una invitación a parar un momento y mirarse de nuevo. A entender qué está pasando entre nosotros cuando intentamos cuidarnos y no sale como queremos. Es un espacio donde poder hablar sin miedo, escuchar sin reproches y recuperar la sensación de estar juntos, incluso en medio de las diferencias.
Terapia familiar
Cada familia es diferente: su historia, su manera de comunicarse, sus silencios y sus formas de cuidar. Por eso, en terapia no seguimos un guion cerrado. Escuchamos, observamos y vamos construyendo juntos un espacio donde cada persona pueda expresarse y sentirse comprendida.
En las sesiones suele participar la familia al completo o una parte de ella, según lo que se necesite en cada momento. El terapeuta ayuda a que las conversaciones se vuelvan más claras, a que las emociones puedan tener nombre y a que se escuchen las necesidades que hay detrás de los conflictos.
A veces se trata de entender por qué se repiten ciertos patrones; otras, de encontrar nuevas maneras de relacionarse o de acompañar un cambio importante. No buscamos señalar quién tiene razón, sino comprender cómo funciona la relación entre todos y qué puede ayudar a que el ambiente familiar se sienta más seguro, más sereno y más cercano.
Cómo trabajamos con las familias
Cuándo puede ayudar la terapia familiar
❇️ las conversaciones se tensan o acaban en discusiones que dejan mal sabor,
❇️ los malentendidos se repiten y parece que nadie consigue explicarse del todo,
❇️ un cambio importante —una separación, una mudanza, una pérdida— ha removido,
❇️ uno de los miembros atraviesa un momento difícil y el resto no sabe cómo acompañarle,
❇️ hay sensación de agotamiento, como si todos estuvieran haciendo esfuerzos sin resultado,
❇️ cuesta comunicarse sin sentirse juzgado o sin que las emociones se desborden,
❇️ se evitan ciertos temas por miedo a discutir o a herir a alguien,
❇️ las emociones se viven con mucha intensidad o, al contrario, parecen haberse apagado,
❇️ se nota distancia entre generaciones, o simplemente una falta de conexión,
❇️ los cambios en la adolescencia o en la crianza generan tensiones o dudas,
❇️ surgen rivalidades, comparaciones o resentimientos que se acumulan,
❇️ o simplemente hay ganas de entenderse mejor y recuperar una convivencia más tranquila, más cercana y más viva.
Quién te va a acompañar
Nuestro equipo está formado por psicólogas sanitarias colegiadas en el Colegio Oficial de Psicología y con formación en terapia de familia.
Si quieres conocer más sobre cada profesional y su forma de acompañar, puedes visitar la sección Sobre Nosotras, donde compartimos nuestras trayectorias y áreas de especialización.
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